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Ecografía de cadera en infantes

Ecografía de cadera en infantes

El ultrasonido de cadera es un método seguro, no invasivo e indoloro que se realiza en bebés para detectar diversas anormalidades locales. El afecto más común detectado con su ayuda es la displasia del desarrollo de la cadera en los bebés. ¡Descubra lo que implica la ecografía del bebé y la edad que puede tener!

¿Por qué recurrir a la ecografía de cadera en los bebés?

Cuando los médicos sospechan de displasia del desarrollo de la cadera, recurren a la ecografía para confirmar el diagnóstico. La displasia del desarrollo de la cadera es una anomalía que se caracteriza por una posición anormal de la cabeza femoral en la articulación de la cadera. Esto puede ocurrir en el bebé antes, durante o incluso algunas semanas después del nacimiento. En casos muy severos, puede ocurrir la dislocación de la cabeza femoral de la articulación de la cadera.

Los factores de riesgo que pueden conducir a esta anomalía son:

embarazo con oligohidramnios;

• posición anormal del feto en el útero (presentación pélvica);

• bebés con antecedentes familiares de displasia del desarrollo de la cadera.

Si el bebé presenta un mayor riesgo de desarrollar este tipo de displasia, entonces el ultrasonido de cadera es obligatorio después del nacimiento. Además, debe saber que esta afección ocurre con mayor frecuencia en niñas que en niños, y generalmente los primogénitos tienen un mayor riesgo. El médico también puede recomendar realizar una ecografía en otras situaciones que no sean la sospecha de displasia de cadera:

• anormalidades de la cadera al nacer, debido a la incapacidad de mover el muslo lo más lejos posible, al nivel de la cadera;

• la aparición de un clic ("clic") que el médico escucha o siente cuando realiza un control de rutina del bebé y trata de mover el muslo hacia afuera;

• cuando aparecen diferencias en la longitud o apariencia de las piernas del niño.

¿A qué edad se puede hacer este tipo de ultrasonido?

El examen de ultrasonido se puede hacer a los niños incluso 4-6 semanas después del nacimiento. La mayoría de los médicos incluso recomiendan hacerlo a todos los niños de esta edad para observar cualquier anomalía en el desarrollo de la articulación de la cadera. El ultrasonido de cadera solo se puede realizar con precisión hasta la edad de 6 años, máximo 8 meses. A partir de esta edad, la cabeza femoral se osifica y la penetración por ultrasonido será imposible.

¿Cómo se realiza el ultrasonido de cadera en los bebés?

Durante la ecografía, puede acompañar al niño en la sala de examen. Está parcialmente desnudo y le quitan el pañal. Él está sentado en la mesa de atrás o al lado. El médico aplicará un gel incoloro especial en la cadera, que ayuda a propagar las ondas sonoras, pero también evita la penetración de aire entre la sonda de ultrasonido y la piel del bebé. Se utiliza un equipo de ultrasonido especial durante el examen. Envía ondas de sonido en el área de la cadera y las transpone en imágenes en la pantalla de una computadora. Las imágenes en blanco y negro capturadas resaltan tanto la estructura interna de los huesos (la cadera) como la cabeza femoral, pero también otras características del área.

La ecografía de cadera no es un procedimiento doloroso. A lo sumo, el bebé puede sentir una ligera presión cuando se mueve la sonda sobre la piel y se aplica una sensación de frío por el gel. Los bebés pueden comenzar a llorar cuando están en la sala de consulta, especialmente si se mantienen inmóviles para obtener resultados precisos. Pero sus reacciones no están relacionadas con el procedimiento en sí. Es por eso que algunos médicos recomiendan alimentar a su bebé antes de una ecografía porque esto podría ayudarlo a mantenerse más relajado y no llorar.

Además, siempre trate de hablar con él y cantar o ver su cara. Estas cosas podrían calmarlo y relajarse. Un radiólogo interpretará los resultados de la ecografía y los transmitirá al pediatra. Estos podrían estar listos en un máximo de 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados requieren interpretación y no se pueden dar en el acto. No hay riesgos asociados con la ecografía. A diferencia de otras pruebas que usan rayos X, la radiación no está involucrada en el ultrasonido.

Etiquetas Desarrollo del bebé Desarrollo de los pies del bebé Forma de los pies del bebé