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Parto de emergencia: ¿cómo proceder cuando no está preparado?

Parto de emergencia: ¿cómo proceder cuando no está preparado?

El momento de la llegada del bebé al mundo puede ser aproximado, pero rara vez se sabe exactamente antes de que suceda. Aunque el trabajo de parto generalmente toma varias horas, tiempo durante el cual la madre puede llegar al hospital, también hay situaciones imprevistas para las cuales cualquier mujer embarazada debe estar preparada. Es por eso que es importante saber cómo proceder cuando el parto te lleva sin preparación y te enfrentas a la mayor urgencia de tu vida.

Incluso si no tiene las contracciones intermitentes que eventualmente desencadenan el nacimiento, si siente la necesidad de empujar, significa que su pequeño está ansioso por conocer el mundo. En esta situación, es importante mantener la calma y aprovechar las ventajas de la tecnología moderna llamando al servicio de emergencia.

Llama al 112

Todas las unidades que reciben llamadas telefónicas de emergencia tienen empleados especialmente capacitados para guiarlo si necesita dar a luz fuera de una unidad médica. Escuche atentamente las instrucciones del despachador y no se asuste. Después de todo, el nacimiento es algo natural que todas las mujeres han experimentado desde el comienzo de la humanidad.

Mantén la calma

La ansiedad, el miedo y otras experiencias psicológicas negativas te harán mucho daño en estas condiciones. Trata de no pensar que estás solo, indefenso y que todo terminará desafortunadamente. Mantén la calma y déjate llevar por la ola, estás a punto de vivir un milagro.

Además, los obstetras dicen que cuando las cosas van rápido, los partos son más fáciles y rara vez ocurren problemas.

Llama para pedir ayuda

Si su pareja no está con usted, llame a un vecino, amigo o cualquier otra persona que esté cerca. Deje la puerta abierta para que la ayuda pueda ingresar fácilmente a la casa si no puede moverse más tarde.

Ármate con toallas

Al nacer, necesitará al menos una toalla para envolver al bebé, una para limpiar la sangre y una manta para brindarle comodidad térmica a su bebé. La ropa de cama y otras telas de algodón "funcionan" igual de bien.

Retrasar el nacimiento tanto como sea posible

Cuando sienta claramente la necesidad de empujar, intente posponer el momento con la ayuda de las técnicas de respiración Lamaze (técnicas de respiración de trabajo controlado). Mientras tanto, quítate la ropa interior y siéntate cómodamente.

Empuje cuando sea necesario

Si las técnicas de respiración no funcionan y su bebé ya ha comenzado el viaje a través del canal de parto, siéntese boca arriba con los pies alejados de la persona que lo está ayudando y empujando. Relájese tanto como sea posible y permita que su pequeño se dirija al mundo.

Pida ayuda para masajear su abdomen con movimientos circulares, presionando suavemente 5-7 centímetros debajo del ombligo. Estos movimientos estimulan las contracciones uterinas y disminuyen la hemorragia.

Olvídate del cordón umbilical.

Si el personal médico no lo ha contactado en este momento, no permita que nadie le corte el cordón umbilical. Los especialistas usan herramientas esterilizadas y saben mejor que nadie cómo proceder.

Luego, guarde la placenta expulsada en una bolsa de plástico y luego llévela al hospital. De esta manera, los médicos podrán verificar si hay alguna parte dentro.

Verifique la condición del bebé

Si el recién nacido no llora, verifique su respiración con la mano colocada cerca de la nariz e intente sentir su pulso tocando suavemente su pecho. Si no nota todas estas señales, masajee su espalda y pellizque sus pies (insista en el área del talón).

Una situación peligrosa es aquella en la que el cordón umbilical rodea el cuello del niño. Todo lo que tiene que hacer es tratar de extender suavemente su circunferencia, formando un círculo lo suficientemente grande como para que el cuerpo se deslice a través de él.

Limpie y seque al bebé con una toalla y colóquelo sobre su estómago para calentarlo, luego coloque una manta suave sobre ambos. Elimina la mucosidad y el líquido amniótico de la nariz del niño presionando las fosas nasales desde la base hasta la punta.

Cuando vea a su pequeño respirar, colóquelo sobre su pecho. Si ya puede amamantar, estimular el pezón ayudará a su cuerpo a eliminar la placenta. Además, la lactancia materna estimulará la secreción de la hormona oxitocina, que beneficia tanto los estados fisiológicos como los mentales.

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